domingo, 1 de mayo de 2011

Mapa de ruta


Respuesta a la pregunta ¿a dónde voy?


Se que me dirijo a la misma parte en donde todos sucumbimos, ese lugar en el que pierde sentido la existencia y gana respeto el existencialismo.

Marcho dentro de la hilera hacía ese lugar que huele a muerte, ahí donde somos condenados por la inocencia.

Voy directo al tedioso despertar matutino del día siguiente, otra vez esperando el toque mágico del dichoso dedo de la suerte.

Me dirijo hacía la cicatriz que me deja un camino iluminado por el fuego con el que arden mis ideas del futuro.

Corro con su mano entre mis dedos, alentado por las travesías espaciales de sus alucinantes besos, directamente a ese lugar debajo de la luna, donde un arrebatado futuro nos espera.

Me arrojaré protegido por el frío hasta infinitas noches de locura, abastecido por la basura que las ratas me comparten.

Voy hacia el espejo frente al que la probidad se muestra injusta. Supongo recorrer los caminos del saber sin que éste me mimetice, desde mi jaula, de la que espero no estar intentado escapar demasiado tarde, me dirijo por caminos culebreros prostituido en la razón sin que ésta pierda su matiz.

Voy a donde quiero, porque en el nombre del señor ya estoy muerto y enterrado.